El arte es memoria, identidad y expresión viva de nuestra historia. En nuestra sede, el territorio se narra a través de colores, formas y relatos visuales que dialogan profundamente con la comunidad y sus raíces.
En el salón principal se encuentran tres murales de destacados artistas nacionales, cuyas obras construyen un relato simbólico sobre naturaleza, historia y sociedad.
La obra de Voluspa Jarpa representa principalmente la biodiversidad y la abundancia del mar local, poniendo en valor la riqueza natural que define nuestro entorno. A través de su lenguaje visual, la artista nos invita a reconocer el mar como fuente de vida, sustento e identidad territorial.
Por su parte, el mural de René Van Kilsdonk aborda los cuatro elementos básicos de la tradición griega —tierra, agua, aire y fuego— y reflexiona sobre el poder en sus dimensiones positiva y negativa. Esta dualidad se expresa simbólicamente en la representación del capitalismo, encarnado en el dólar estadounidense, como fuerza que puede construir o transformar, pero también tensionar y desequilibrar los territorios.
Finalmente, la obra de Alejandro ‘Mono’ González, que podría titularse “Hacia el Sol”, representa —mediante personajes y figuras de la cultura Tehuelche— la fuente primordial de energía: el Sol. Este mural fue pintado en colaboración con miembros de la comunidad y, especialmente, con estudiantes de la Escuela Rural Ayacara, fortaleciendo así el vínculo entre arte, educación y participación social. La obra refleja el espíritu del muralismo social que caracteriza la trayectoria del artista, conectando el arte con la historia y la identidad popular.
Cada uno de estos murales no solo embellece nuestro espacio, sino que construye un relato visual que fortalece el sentido de pertenencia y pone en valor tanto el patrimonio artístico como la riqueza cultural y natural de nuestro territorio.
En la entrada exterior de nuestra sede se encuentra un mural realizado por Sahm Ayd, donde se representan diversos oficios tradicionales desarrollados en nuestra península. Esta obra rinde homenaje al trabajo, la dedicación y el legado de quienes han dado forma a nuestra identidad territorial a lo largo del tiempo.
Así, Arte y Territorio es una invitación a recorrer nuestra historia a través del arte, reconociendo en cada mural una expresión viva de nuestra cultura, nuestra memoria y nuestra comunidad.









